El brote de coronavirus ha resultado en un importante desafío de flujo de efectivo para las pequeñas y medianas empresas que han visto cómo se agotaban los negocios a medida que la actividad económica normal se paraliza.

Muchas empresas de distintos rubros se han visto obligadas a cerrar, mientras que otros han visto caer la demanda de los clientes a medida que las personas se aíslan en sus hogares para evitar el contacto social.

Ante este panorama, el mayor desafío inmediato para estas empresas es que el flujo de efectivo simplemente no existe y “La liquidez es fundamental cuando desaparecen los ingresos”

Busca tus alternativas de liquidez.

Uno de los primeros pasos para las empresas que enfrentan esta tensión de flujo de efectivo es obtener una descripción precisa de su situación de liquidez y el panorama en el que se encuentra la empresa en la industria. Hazte las siguientes preguntas:

¿Con cuánta liquidez se cuenta, dónde está y en qué tipo de moneda?

Una vez esto es momento de elaborar una lista de acciones tangibles que pueden tomarse para mejorar la liquidez, algunas de ellas pudieran ser la siguientes:

  • Explora paquetes de apoyo del gobierno.
  • Las cuentas por cobrar podrían ser una fuente de liquidez a través del factoraje financiero.
  • Préstamos bancarios.
  • Comunícate con tus clientes y pregunta si están dispuestos a pagar antes de lo previsto.
  • Piensa en posibles nuevas fuentes de ingresos.
  • Comienza un diálogo con tus acreedores lo antes posible.
  • Convierte el inventario en efectivo, si es posible.
  • Estrategia fiscal, buscando el ahorro o devolución de impuestos.
  • Venta de activos

¿Cuánto tiempo nos llevará nuestra posición de efectivo si realizamos dichas acciones?

¿Cuánto tiempo sobreviviría la empresa si lleva a cabo dichas acciones?

El escenario ideal daría una pista de liquidez cómoda. Depende de cada empresa decidir cuánto tiempo debe durar esa pista en esta situación.

Entabla comunicación.

Comunicarse con los clientes existentes y asegúrese de que sepan que todavía está la empresa en el negocio y que puede entregar sus compras. Vea si algunos clientes pueden estar dispuestos a pagar antes de lo previsto. Además, mantenga a su personal continuamente actualizado e involucrado en la situación. Sea transparente con ellos y hágalos participes de la situación.

Comenzar un diálogo con las instituciones financieras es crucial para determinar si la empresa aplica o no a estos préstamos, de ser así, analiza las tasas de interés y demás condiciones de pago, tomar la mejor decisión es crucial para que la empresa pueda reponerse después de la pandemia.

Analiza cómo puede la empresa obtener liquidez sin endeudamiento, Flux Financiera por ejemplo tiene esquemas muy adecuados a la situación para ayudar a las empresas a través del Factoraje con recurso y asesoría sin costo en todo momento.

Incentiva la creatividad.

Otro componente de la liquidez y es quizás obvio: maximizar el “ingreso de efectivo”. Ahí es donde las empresas deben comenzar a ser creativas y adaptarse a la situación actual. Si ya no se puede interactuar con los clientes en persona, entonces que sea en línea. Podría ser el momento de lanzar su primer canal de distribución digital, algunos hoteles y restaurantes, por ejemplo, han pasado a la entrega de alimentos en línea, pero no solo ellos, todos los rubros pueden analizar las opciones de digitalizar algunos procesos para seguir en la jugada.

El desafío es repensar su modelo de negocio para vender cosas a distancia, con puntos de contacto físicos mínimos durante este período. Eso probablemente significa comercio electrónico y soluciones de pago móvil.

Planificación del fin de la crisis.

Si la posición de liquidez lo permite, existen alternativas para decir no a los despidos. Considerar cómo los recursos que no pueden operar de momento en el proceso de la empresa se pueden usar de otra manera. Por ejemplo, el personal de un hotel de limpiadores calificados podría ser enviado en estos momentos ya que habrá una gran demanda de mano de obra para desinfectar espacios de oficinas y fabricas para evitar más infecciones por COVID-19. Las empresas también pueden usar este tiempo para capacitar, mejorar sus empleados y adecuar las instalaciones a la nueva realidad.

No hay que perder de vista el hecho de que la crisis llegará a su fin en algún momento. Las empresas que pueden crecer rápidamente si tienen el potencial de robar participación de mercado de los competidores que se quedan atrás en el reinicio. La reducción profunda de costos y los despidos masivos harán que el reinicio sea mucho más difícil, así que tener esto muy en cuenta al reducir los costos hoy.